¿Quién fue Consuelo Vanderbilt?

Hay algunas familias que dejan huella en la historia, y si hablamos de Estados Unidos, sin duda una de ellas es la familia Vanderbilt.

Probablemente habreis oído hablar de ella en alguna ocasión pero si no es así, hoy conoceremos un pedacito de ella de la mano de nuestra protagonista del día. Ella es Consuelo Vanderbilt.

Esta hermosa niñita nació el 2 de marzo de 1877 en el seno de la familia Vanderbilt. Sus padres fueron  William Kissam Vanderbilt  y la primera esposa de este, Alva Erskine Smith. Tuvo dos hermanos más: William y Harold.

Vanderbilt era un rico millonario dedicado al negocio familiar de los ferrocarriles. Nieto del comodoro Cornelius Vanderbilt.

Pero los ferrocarriles no eran su única ocupación, también era filántropo y criador de caballos, un heredero en toda regla que supo manejar bien el legado familiar.

Alva por su parte fue una socialité norteamericana muy implicada en la causa del sufragio femenino en Estados Unidos.

Desde que nació, Consuelo estuvo siempre muy dominada por su madre en todos los aspectos. La pequeña poco a poco se convirtió en una mujer, y cuando estuvo en edad de casarse, fueron muchos los pretendientes interesados en ella. Muchos de ellos eran aristócratas ingleses deseosos de obtener la mano de alguna rica heredera para, en muchos casos, saldar deudas familiares. Ellas, por su lado, obtenían un titulo nobiliario. Este tipo de matrimonios no eran buen vistos por muchos en el viejo continente, pero eran muy frecuentes por razones financieras, viendo a estas mujeres norteamericanas como autenticas intrusas, indignas de su nueva posición.

Alva estaba completamente obsesionada con casar a su hija con un aristócrata que diera más prestigio a la familia. Para ella, la opinión de Consuelo era irrelevante.

Consuelo fue educada en casa por institutrices. Desde muy pequeña aprendió lenguas extranjeras. Alva se mostraba muy disciplinaria con su hija llegando a azotarla con un látigo por pequeñas infracciones.

Cuando Consuelo conoció al joven Winthrop Rutherfurd se enamoró de él. Winthrop era un muchacho perteneciente a la alta sociedad de Nueva York al igual que consuelo. Llegó a pedirle matrimonio a su amada pero la madre de esta impidió esta unión de inmediato.

Alva ya tenía los ojos puestos en otro pretendiente “más adecuado”, se trataba de Charles Spencer-Churchill, noveno conde de Marlborough, de 24 años de edad. Consulo no estaba nada interesada en él pero su madre no dejó de insistir en que se casara con él. Consuelo suplicó incluso a su padre para que no la obligaran a casarse con aquel hombre. De nada sirvió, Alva utilizó la técnica de simular un ataque al corazón para convencer a su hija de que no podía defraudarla con su negativa.

La técnica dio sus frutos. Consuelo se casó con el conde, con lagrimas en los ojos tras el velo. La boda se celebró el 6 de noviembre de 1895 en la iglesia episcopal de St. Thomas de Nueva York. El matrimonio tuvo dos hijos: John Albert William Spencer-Churchill, marqués de Blandford (que se convertiría en el 10.º duque de Marlborough) y Lord Ivor-Spencer-Churchill.

Consuelo fue aceptada en la realeza y aristocracia de Gran Bretaña. Sin embargo, el suyo era un matrimonio sin amor, por lo que fue cuestión de tiempo que la pareja se separara en 1906, divorciéndose en 1926.

Años más tarde, Consuelo volvió a casarse. Esta vez con el teniente coronel Jacques Balsan, un pionero francés del globo, avión y piloto de hidroavión.

Aunque ya no formaba parte de la familia Marlborough, Consulo siguió teniendo contacto con algunos de sus antiguos parientes políticos, como Winston Churchill.

Consuelo murió en Southampton, Long Island, Nueva York, el 6 de diciembre de 1964, a la edad de 87 años.

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